¿Cómo protegernos de las instalaciones eléctricas en el hogar?

Gestos tan habituales como encender la luz, poner una tablet a cargar o abrir el congelador, pueden ser más peligrosos de lo que nos imaginamos. En nuestras empresas de instalaciones eléctricas en Madrid sabemos que estas pequeñas acciones que realizamos sin apenas darnos cuenta deben estar respaldadas por unos elementos básicos de protección eléctrica, algo que solo los profesionales de este sector pueden realizar.

Elementos de protección eléctrica

Si se sigue el cable de la lámpara que encendemos al ir a acostarnos, por ejemplo, se pueden ir encontrando todos los elementos que forman parte de la instalación eléctrica y que nos protegen. Lo primero que se ve lógicamente, es el cable. Uno de calidad y que tenga el grosor adecuado ya comienza a proteger, puesto que, si su diámetro fuera muy pequeño, se sobrecalentaría y prendería fuego.

Siguiendo el cable se encuentra el fusible. Se trata de un cable más pequeño y aislado y que se quemaría antes de que lo hiciera el cable de la instalación. Al hacerlo, corta el paso de la corriente eléctrica y, por consiguiente, ya no se produciría un probable incendio. Cuando se conecta el cable a un enchufe del hogar, se están uniendo dos cables. Pero el que se esconde detrás de la pared tendría que ser más grueso para ser capaz de soportar el paso de la corriente eléctrica encargada de suministrar la energía a los diferentes aparatos o lámparas que pudieran estar conectados a la vez.